El juez Rigoberto Sena, de la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional, ha aplazado para este miércoles a las 11:00 de la mañana la audiencia para decidir la medida de coerción contra Antonio y Maribel Espaillat, dueños de la discoteca Jet Set. El colapso del techo del local el pasado 8 de abril dejó 236 muertos y más de 180 heridos. El juez justificó el aplazamiento para garantizar el derecho a la defensa de los imputados, ya que su abogado no había sido notificado adecuadamente.
Los hermanos Espaillat enfrentan acusaciones de homicidio y lesiones involuntarias, según los artículos 319 y 320 del Código Penal. El Ministerio Público sostiene que operaron el Jet Set en condiciones estructurales precarias y con múltiples violaciones a las normas de seguridad. Según el expediente, realizaron remodelaciones no autorizadas, eliminaron una columna clave y sobrecargaron el techo con equipos pesados sin estudios técnicos. Además, ignoraron advertencias de su personal sobre el deterioro del techo y continuaron operando, priorizando el beneficio económico sobre la seguridad.
El Ministerio Público ha solicitado prisión preventiva para Antonio y arresto domiciliario para Maribel, argumentando riesgo de fuga, obstrucción del proceso y la gravedad de los hechos. La defensa, por su parte, asegura que los hermanos colaboran con la investigación y niegan haber actuado con negligencia. Alegan que la tragedia fue un evento fortuito y que aún se están realizando investigaciones técnicas.
La audiencia continuará este miércoles, mientras familiares de las víctimas y sobrevivientes esperan justicia en un caso que ha conmocionado al país.





