Miles de soldados israelíes habrían estado preparados para participar en una posible ofensiva contra Irán, luego de que el Departamento de Defensa de Estados Unidos advirtiera sobre la planificación de importantes ataques contra territorio iraní.
Sin embargo, el escenario cambió de forma inesperada cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció posteriormente en Truth Social que cancelaba los ataques previstos.
La decisión habría provocado fuertes críticas dentro de sectores del Gobierno israelí, según informó el medio público israelí Kan, que señaló que funcionarios de ese país calificaron la postura de Washington como "impredecible".
De acuerdo con esa versión, la cancelación tomó por sorpresa a quienes esperaban una acción militar coordinada y habría generado frustración entre responsables israelíes vinculados a la seguridad nacional.
Hasta el momento, ni el Gobierno de Israel ni el Pentágono han confirmado oficialmente que existiera una operación militar conjunta lista para ejecutarse ni han respondido públicamente a las supuestas críticas citadas por Kan.
El episodio refleja la volatilidad del actual escenario en Medio Oriente, donde decisiones de última hora pueden modificar el rumbo de una posible escalada militar y aumentar la incertidumbre entre los aliados de Estados Unidos.
Mientras tanto, la comunidad internacional continúa siguiendo de cerca los movimientos de Washington, Teherán y Tel Aviv, ante el riesgo de que cualquier incidente pueda desencadenar un conflicto de mayor magnitud.





