Más de 200 hogares y decenas de negocios han quedado devastados tras las fuertes inundaciones que azotaron el municipio de Gaspar Hernández, en la provincia de Espaillat (Moca). Las autoridades locales y nacionales confirmaron que, aunque no se registraron víctimas mortales, el impacto económico y social es considerable. Las comunidades más afectadas incluyen Veragua, Villa Magante y el centro de la ciudad, donde las crecidas de los ríos Joba, Jamao y Yásica causaron estragos.
La gobernadora provincial de Espaillat, Patricia Muñoz Salcedo, anunció que se está brindando asistencia inmediata a las familias afectadas. Además, Alejandro Gil, director de la Defensa Civil en Gaspar Hernández, informó que al menos 30 familias fueron trasladadas a refugios temporales debido a que sus viviendas quedaron parcial o totalmente destruidas. Las labores de evaluación y limpieza continúan en la zona, mientras el tránsito vehicular hacia Sosúa y Río San Juan permanece interrumpido por los escombros en las vías.
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) ha declarado alerta roja para las provincias de Puerto Plata, Espaillat y María Trinidad Sánchez, donde también se reportan inundaciones significativas. Las autoridades han instado a la población a tomar precauciones, ya que el Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET) advierte que las lluvias persistirán en las próximas horas. Entre los negocios más afectados se encuentran colmados, cafeterías, salones de belleza y puestos informales, lo que agrava la situación económica local.
La magnitud del desastre ha movilizado a técnicos de varios departamentos gubernamentales, quienes evalúan los daños y coordinan esfuerzos para la reconstrucción. Las autoridades esperan que, una vez disminuyan los caudales de los ríos, se puedan restablecer los servicios y las vías de comunicación. Mientras tanto, la atención se centra en garantizar la seguridad de los residentes y proporcionarles apoyo básico. Este evento subraya la vulnerabilidad de la región frente a fenómenos climáticos extremos y la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y respuesta.

