Las fuertes lluvias que han azotado gran parte del país desde el miércoles por la noche han dejado un rastro de destrucción en varias regiones. Hasta este sábado, se reportaron inundaciones masivas, cultivos arrasados y, trágicamente, la muerte de un hombre arrastrado por las crecidas de los ríos. Santiago, Dajabón y Bonao son algunas de las zonas más afectadas.
En Bonao, los socorristas de la Defensa Civil rescataron el cadáver de un hombre que fue arrastrado por los ríos Yuna y Masipedro. El fallecido no pudo ser identificado debido a la falta de documentos, y el médico legista determinó que la causa de la muerte fue asfixia por inmersión. Este incidente ha conmocionado a la comunidad local.
En Dajabón, las lluvias provocaron el desbordamiento del río Masacre, causando inundaciones tanto en áreas urbanas como rurales. El agua destruyó parte de un canal construido por ciudadanos haitianos en la zona fronteriza y arrasó miles de tareas de arroz sembradas. Ramón Pichardo, un productor arrocero, declaró: "Nunca había visto una crecida tan fuerte como la de ahora del río Masacre". Las fincas afectadas se encuentran en localidades como La Vigía, El Coco, Sánchez y Cañongo.
En Santiago, aunque no se han reportado pérdidas humanas, las inundaciones repentinas han causado serios problemas en el tránsito vehicular. La comunidad de Juana Méndez también sufrió grandes inundaciones, agravando la situación en la región.
Hasta el momento, los organismos oficiales no han realizado una evaluación completa de los daños ocasionados por las lluvias en Dajabón y otras provincias del Cibao Central, como Espaillat (Moca), La Vega, Duarte y Bonao. Las autoridades continúan trabajando para asistir a los afectados y evaluar el impacto total de este desastre natural.





