Una polémica ambiental sacude Santo Domingo: 300 árboles talados en el Centro Olímpico
La tala de alrededor de 300 árboles en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte ha desatado una ola de indignación entre ciudadanos, ambientalistas y organizaciones. La acción, autorizada por el Ministerio de Medio Ambiente, ha sido calificada como una “barbarie” por su impacto ecológico y la falta de alternativas sostenibles.
La Fundación Juan Ulises García Saleta (Wiche) fue una de las primeras en alzar la voz contra esta medida. Juan Antonio García Smester, presidente de la fundación, criticó duramente la tala de árboles frondosos, muchos de ellos caobas con más de 50 años. “No es cosa del siglo XXI dañar áreas verdes. ¿En cabeza de quién se le ocurre talar un bosque?”, cuestionó durante una entrevista en el noticiero CDN.
Las autoridades han justificado la tala como parte de los trabajos de remodelación del complejo deportivo, que albergará los Juegos Centroamericanos y del Caribe en 2026. Según el Ministerio de Medio Ambiente, se autorizó el corte de 901 árboles de 28 especies diferentes, basándose en una evaluación técnica que no encontró objeciones. Sin embargo, defensores del medioambiente aseguran que esta medida amenaza el equilibrio ecológico y contradice las políticas de conservación del Gobierno dominicano.
Por su parte, Juan Núñez Nepomuceno, presidente de la Federación Dominicana de Béisbol, explicó que el área talada estaba destinada originalmente para la ampliación del estadio de béisbol. “No es una tala indiscriminada, sino una adecuación planificada para que miles de jóvenes atletas practiquen en un estadio digno”, afirmó. Además, prometió compensar la pérdida con nuevas siembras dentro del complejo.
La polémica ha puesto en evidencia la necesidad de revisar los procesos de planificación urbana y garantizar la protección de espacios verdes de alto valor ecológico. Mientras tanto, la ciudadanía sigue cuestionando si el progreso deportivo debe ir en detrimento del medioambiente.
En medio de la controversia, el debate sigue abierto: ¿es posible equilibrar el desarrollo urbano con la conservación ambiental? Por ahora, las autoridades insisten en que la tala era necesaria, pero muchos ciudadanos no están convencidos.





