El gobierno dominicano ha dado un paso firme en la lucha contra la violencia de género con la creación del Banco Rojo, una iniciativa impulsada por el Instituto de Dominicanos en el Exterior (INDEX) y el Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX). Este proyecto, que ya cuenta con seis instalaciones en diferentes puntos del país y el extranjero, busca concienciar sobre la importancia de prevenir la violencia y promover el respeto a la vida.
El Banco Rojo, inaugurado en la Plaza de la Diáspora Dominicana en la avenida Abraham Lincoln del Distrito Nacional, es un símbolo de compromiso con la igualdad y la eliminación de la violencia contra la mujer. La iniciativa cuenta con el apoyo de empresas como Vimenca y Western Union, quienes han colaborado en su instalación como parte de su responsabilidad social.
La inauguración coincidió con la conmemoración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, celebrado el 25 de noviembre. Durante el acto, la viceministra y directora ejecutiva del INDEX, Celinés Toribio, destacó que el banco es “un llamado permanente a la reflexión, recordándonos que ninguna forma de violencia debe tener espacio en nuestras comunidades, ni aquí ni en nuestra diáspora”.
Por su parte, la vicepresidenta ejecutiva de Agente de Remesas y Cambio Vimenca, Giselle Marie Méndez Sued, reafirmó el compromiso de la empresa con las causas sociales, señalando que la instalación del banco es “una manera de proyectar un mensaje claro de responsabilidad social, solidaridad y cercanía con nuestra gente”.
El proyecto del Banco Rojo no solo busca sensibilizar, sino también honrar la memoria de las víctimas de violencia de género. Con esta nueva instalación, el INDEX, Vimenca y Western Union refuerzan su alianza para promover una sociedad más justa, segura y solidaria para todos los dominicanos, tanto dentro como fuera del país.
La actividad contó con la presencia de la viceministra técnica de Planificación y Desarrollo del Ministerio de la Mujer, Addys Then, quien respaldó la iniciativa como un paso más hacia la erradicación de la violencia de género. Este esfuerzo conjunto marca un hito en la lucha por la igualdad y el respeto a los derechos humanos en la República Dominicana y su diáspora.





