La Iglesia Católica de Santiago ha lanzado una dura crítica contra los funcionarios públicos que no han presentado sus declaraciones juradas de bienes, una obligación establecida por la ley 314-4. Según la Arquidiócesis, esta actitud no solo viola la normativa, sino que también daña la democracia dominicana al fomentar la opacidad y los privilegios.
En un editorial publicado en el semanario católico Camino, la Iglesia denuncia que muchos funcionarios evaden esta responsabilidad, a pesar de los plazos y llamados reiterados. "Se creen ciudadanos especiales, con licencia para burlarse de los demás", señala el texto, que circulará en todas las parroquias del país a partir del próximo domingo 29 de octubre.
La Iglesia subraya que esta práctica se ha convertido en una rutina preocupante, socavando la transparencia y la confianza en las instituciones. "No declarar los bienes de senadores, diputados, alcaldes y otros servidores públicos abre la puerta a la corrupción y debilita la democracia", advierte el editorial.
Además, Camino destaca que las palabras sin acciones concretas generan desconfianza y erosionan la credibilidad de la clase política. "Un importante sector de la clase política parece no darse cuenta de que, con esta forma de actuar, su credibilidad ante la población disminuye cada día", afirma.
La Iglesia hace un llamado a los funcionarios para que cumplan con la ley y demuestren transparencia. "Si de verdad desean servir a sus comunidades, no tengan temor de mostrar los bienes que poseen antes y después de salir del cargo", concluye el texto.
En resumen, la Iglesia Católica insta a los funcionarios a dejar de lado los privilegios y a actuar con integridad, advirtiendo que la falta de transparencia solo beneficia a la corrupción y perjudica a la democracia.





