El exjuez Víctor Mejía Lebrón, destituido en 2016 por faltas graves en el ejercicio de sus funciones, fue encontrado muerto en su oficina de abogados en Santo Domingo Este. Las autoridades policiales confirmaron que no se hallaron signos de violencia en el lugar, aunque las causas de su fallecimiento aún se desconocen. El caso ha generado conmoción en el ámbito jurídico y entre quienes lo conocieron.
Mejía Lebrón, quien ejercía como abogado tras su salida de la judicatura, fue uno de los tres magistrados separados de sus cargos por el Consejo del Poder Judicial (CPJ) hace siete años. La decisión se basó en violaciones al Código de Ética Judicial, incluyendo faltas a la honestidad, legalidad y prudencia. Junto a él, también fueron destituidos los jueces Rosó Vallejo Espinosa y José Dionisio Duvergé Mejía.
El CPJ, en su momento, rechazó un recurso de revisión presentado por los exmagistrados, ratificando su destitución. Este episodio marcó un punto crítico en la carrera de Mejía Lebrón, quien había ejercido como juez en la Cámara Penal de la Corte de Apelación de Santo Domingo. Su muerte ocurre en un contexto en el que el sistema judicial dominicano sigue bajo escrutinio público por casos de corrupción y falta de transparencia.
La Policía Nacional, a través de su vocero Diego Pesqueira, informó que se están realizando las investigaciones pertinentes para esclarecer las circunstancias del deceso. Hasta el momento, no se han revelado detalles adicionales sobre el estado de salud del exjuez ni posibles factores que pudieran haber influido en su muerte.
El fallecimiento de Mejía Lebrón ha reavivado el debate sobre la integridad y la ética en el poder judicial, un tema que sigue siendo prioritario para las autoridades y la sociedad dominicana. Las investigaciones continuarán para determinar si su muerte está relacionada con su pasado judicial o si se trata de un hecho ajeno a su carrera profesional.
