Cientos de ciudadanos se agolparon este jueves en las instalaciones del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) en Santo Domingo para renovar o solicitar por primera vez su licencia de conducir. Las largas filas, que comenzaron desde las primeras horas de la madrugada, evidencian las dificultades que enfrentan los usuarios para acceder a este trámite esencial, lo que ha generado críticas hacia la falta de infraestructura y la necesidad de agilizar los procesos.
Desde las 6:00 a.m., decenas de personas se congregaron en las afueras de la sede principal del Intrant, ubicada en el ensanche La Fe, con la esperanza de evitar retrasos. Sin embargo, a medida que avanzaba la mañana, la cantidad de solicitantes aumentó, generando incomodidad y largas esperas. Muchos ciudadanos explicaron que debieron tomar permisos laborales o reorganizar sus jornadas para poder completar el trámite. "Si llegas tarde, te pasas todo el día aquí", comentó uno de los afectados.
Ante esta situación, varios usuarios han pedido a las autoridades habilitar más puntos de servicio en el Gran Santo Domingo y otras provincias del país. "Deberían abrir más centros porque siempre nos encontramos con la misma situación", expresó un solicitante. Actualmente, el Intrant mantiene los mismos precios para la renovación de licencias que en años anteriores, pero la falta de agilidad en los trámites sigue siendo un problema recurrente.
Además de las largas filas, el cambio en las evaluaciones de manejo ha generado un intenso debate. El Intrant decidió sustituir los simuladores por pruebas prácticas en vehículos reales, una medida que ha dividido opiniones. Algunos ciudadanos, como Alfredo Herrera, consideran que este cambio representa un retroceso, ya que podría aumentar los costos y complicar el proceso para quienes no poseen un automóvil. "Ahora tendremos que alquilar un vehículo o pagarle a alguien para el examen práctico", afirmó.
Por otro lado, otros usuarios apoyan la decisión, argumentando que las pruebas en vías públicas permiten a los conductores enfrentar situaciones reales y mejorar sus habilidades al volante. "No es lo mismo un simulador que estar en la calle. La práctica te hace mejor chofer", destacó Martín Cordero. Esta postura es compartida por varios ciudadanos que consideran que los simuladores no garantizan una preparación adecuada para el tránsito cotidiano.
Mientras el debate continúa, las filas en el Intrant siguen siendo una realidad para muchos dominicanos. La situación pone en evidencia la necesidad de modernizar los servicios y mejorar la infraestructura para atender la demanda creciente. Las autoridades enfrentan el desafío de equilibrar la agilidad en los trámites con la calidad de la formación de los conductores, un reto que podría definir el futuro del sistema de licencias en el país.



