Fallece Ramón Alburquerque, ex presidente del Senado y figura clave de la política dominicana
El ex presidente del Senado de la República Dominicana, Ramón Alburquerque, falleció este viernes tras una larga batalla contra el cáncer de hígado. Su muerte ha conmocionado al país, desatando un torrente de reacciones de líderes políticos, religiosos e institucionales que destacaron su legado democrático y su compromiso con la nación.
Alburquerque, reconocido por su firmeza ideológica y su trayectoria en la vida pública, ocupó cargos clave en el legislativo y dejó una marca indeleble en la política dominicana. El actual presidente del Senado, Ricardo de los Santos, lo definió como un "servidor público de convicciones democráticas", cuyo trabajo fortaleció las instituciones del país.
Desde la Iglesia Católica, el obispo Jesús Castro Marte resaltó su dimensión humana: "Fue un amigo fiel y un intelectual comprometido con los más necesitados". Mientras, el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, lo recordó como un "compañero excepcional" y un pensador agudo cuya ausencia dejará un vacío en el ámbito político e intelectual.
La noticia también movilizó a figuras como Víctor D’Aza, presidente de la Liga Municipal Dominicana, quien lo calificó de "ícono de la democracia", y a la diputada Carmen Ligia Barceló, que subrayó sus "ideales elevados". Incluso fuera de la esfera política, representantes del Comité Olímpico Dominicano y de la Superintendencia de Electricidad se sumaron al duelo, ensalzando su integridad y valentía.
El fallecimiento de Alburquerque no solo cierra un capítulo en la historia reciente del país, sino que reabre el debate sobre el papel de los líderes con vocación de servicio en una era marcada por la polarización. Sus funerales, aún por confirmarse, se prevén como un acto de reconocimiento nacional a una figura cuya influencia trascendió fronteras partidistas.
