Un apagón masivo dejó a oscuras a gran parte del país el pasado lunes, provocado por una explosión en una línea eléctrica clave. El ministro de Energía y Minas confirmó que el incidente, ocurrido en la línea de 138 kilovoltios entre Hainamosa y Villa Duarte, no tuvo origen humano, descartando cualquier tipo de sabotaje o intervención deliberada. El Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) fue restablecido en su totalidad cerca de la medianoche del mismo día, tras horas de esfuerzos técnicos.
Este evento ha reavivado las preocupaciones sobre la estabilidad de la red eléctrica nacional, especialmente tras el apagón del 11 de noviembre de 2025, que también afectó a millones de ciudadanos. A diferencia de aquel incidente, en esta ocasión las autoridades han sido rápidas en asegurar que no hubo participación humana en la causa del problema. Sin embargo, el ministro anunció que ya se han iniciado investigaciones técnicas para determinar con precisión qué provocó la explosión y evitar futuros incidentes similares.
El apagón generó caos en varios sectores, incluyendo transporte, comercio y servicios esenciales, lo que ha llevado a críticas hacia la infraestructura eléctrica del país. Aunque el servicio fue restablecido en menos de 24 horas, el hecho ha puesto en evidencia la vulnerabilidad del sistema, especialmente en momentos de alta demanda energética.
Las autoridades han prometido transparentar los resultados de la investigación en los próximos días, asegurando que se tomarán medidas para fortalecer la red eléctrica. Este incidente podría impulsar un debate nacional sobre la modernización del SENI y la necesidad de inversiones estratégicas para evitar futuras interrupciones. Mientras tanto, los ciudadanos esperan respuestas concretas y soluciones duraderas para un problema que afecta directamente su calidad de vida.
