Fraude millonario en el INTRANT: Empresa cobraba comisiones hasta tres veces superiores
La Unidad Antifraude de la Contraloría General de la República ha destapado un escándalo financiero en el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT). La empresa PagoRD Exchange, S.R.L., contratada para gestionar pagos electrónicos, cobraba comisiones del 10%, una cifra hasta tres veces mayor que la de su predecesora, CARDNET, que aplicaba una tarifa del 2.5%. Este esquema habría generado un impacto económico negativo estimado en más de 730 millones de pesos.
El informe oficial revela que PagoRD Exchange no solo cobraba comisiones excesivas, sino que también operaba sin la certificación necesaria de la Superintendencia de Bancos. Además, el contrato con esta empresa no fue aprobado por el Consejo de Dirección del INTRANT (CODINTRANT), lo que viola las normativas de contratación pública.
Cambio sospechoso de proveedor
PagoRD Exchange, originalmente dedicada a servicios inmobiliarios, cambió su actividad comercial en 2021 para convertirse en procesadora de pagos electrónicos. Este cambio, liderado por su gerente general Manuel Eduardo Mora Vásquez, no fue justificado ni documentado adecuadamente.
A pesar de no contar con experiencia previa en el mercado, la empresa fue elegida para gestionar los pagos del INTRANT, dejando fuera a CARDNET, un proveedor con amplia trayectoria y reconocimiento internacional. Curiosamente, los equipos utilizados por PagoRD pertenecen a CARDNET, lo que sugiere una dependencia de infraestructura externa para procesar las transacciones.
Implicaciones legales y políticas
El contrato con PagoRD incumple varias leyes, incluyendo la Ley 340-06 de Compras y Contrataciones Públicas y la Ley Monetaria y Financiera. Además, el director del INTRANT, Milton Morrison, ha presentado una querella contra Dekolor S.R.L. y otras entidades, vinculando directamente a José “Jochy” Gómez Canaán como beneficiario de PagoRD Exchange.
Este caso ha levantado serias dudas sobre la transparencia y el control en la gestión de los fondos públicos, dejando al descubierto posibles irregularidades en la administración del INTRANT.
Conclusión
El fraude millonario en el INTRANT no solo ha dejado un agujero financiero en las arcas del Estado, sino que también ha expuesto fallas críticas en los procesos de contratación pública. La investigación continúa, y se espera que se tomen medidas drásticas para evitar que casos como este se repitan en el futuro.





