Un grupo de 40 enfermeras mayores, con edades entre 60 y 70 años, ha solicitado que su reubicación tras la demolición del Hospital Municipal de Villa Mella, en Santo Domingo Norte, no las lleve a centros de salud lejanos. Las profesionales, con más de tres décadas de servicio, argumentan que los traslados a otras zonas suponen un riesgo para su bienestar debido a las largas distancias y los horarios exigentes. Este caso ha puesto en evidencia los desafíos que enfrenta el personal sanitario de edad avanzada en el país.
María Elena de Paula, portavoz del grupo, explicó que muchas de sus compañeras no pueden cumplir turnos nocturnos o desplazarse a grandes distancias debido a su edad y condiciones de salud. "Queremos que esta situación se resuelva", afirmó Paula, quien destacó que un traslado lejano podría poner en peligro la vida del personal sanitario. Además, denunció que el listado de reubicación proporcionado carece de firma oficial y utiliza un sello de una institución privada, lo que consideran una irregularidad.
Inicialmente, se contempló trasladar a las enfermeras al Hospital Morgan, pero esta opción fue descartada debido a las dificultades logísticas. Paula señaló que el Morgan está demasiado lejos para quienes residen en Villa Mella, lo que implicaría levantarse a las 4:00 a.m. para llegar a tiempo al trabajo. "Eso es arriesgar la vida del personal de salud", afirmó. En cambio, el personal propone ser reubicado en centros cercanos a su lugar de residencia para facilitar su movilidad.
El Hospital Municipal de Villa Mella lleva años en proceso de demolición para dar paso a una nueva infraestructura. Según Paula, esta decisión ha sido discutida durante más de 15 años por distintas administraciones gubernamentales. Las nuevas autoridades están avanzando con la remodelación, lo que ha llevado a la reubicación de servicios como vacunación y planificación familiar al Hospital General de Especialidades Dr. Mario Tolentino Dipp.
Las enfermeras han expresado su disposición a acatar las decisiones de las autoridades, pero han recordado que también tienen derechos. "Nosotros también tenemos derechos", enfatizó Paula. Este caso podría sentar un precedente en la gestión del personal sanitario de edad avanzada en el país, especialmente en un contexto donde el sistema de salud enfrenta desafíos estructurales.
La situación sigue en desarrollo, y se espera que las autoridades respondan a las demandas del personal afectado en los próximos días.


