Un vuelo con 91 delincuentes deportados desde EE.UU. aterrizó este martes en Santo Domingo, en la mayor operación de repatriación de convictos en lo que va de año. Entre los expulsados hay 83 hombres y 8 mujeres condenados por narcotráfico, homicidios y crímenes sexuales en cortes federales estadounidenses.
El avión comercial procedente de Alexandria, Louisiana, llegó al Aeropuerto Internacional Las Américas bajo un estricto operativo de seguridad. Agentes de Migración, fuerzas especiales y equipos de inteligencia custodiaron el desembarco de los repatriados, cuyos antecedentes incluyen desde sicariato hasta lavado de dinero.
Fuentes del Ministerio de Interior confirmaron que todos los deportados habían cumplido condenas íntegras en prisiones norteamericanas antes de ser enviados de vuelta. El protocolo de recepción activó alertas en tres organismos de seguridad, aunque no se reportaron incidentes durante el traslado.
Esta operación marca un récord en las deportaciones pactadas bajo los acuerdos binacionales de 1996, que establecen la repatriación obligatoria de ciudadanos condenados por delitos graves. Solo en los últimos 18 meses, más de 200 dominicanos han sido devueltos bajo este mecanismo.
Expertos en seguridad advierten sobre el desafío que supone la reinserción de convictos con perfiles criminales complejos. Mientras las autoridades destacan la coordinación con EE.UU., organizaciones sociales reclaman programas específicos para evitar la reincidencia.
La Cancillería dominicana mantiene conversaciones técnicas con el ICE para agilizar los procesos de identificación en futuras deportaciones. Se espera que este año supere las cifras de 2023, cuando ingresaron al país 147 convictos repatriados.

