EE.UU. CIERRA OFICINA DE LA DEA EN REPÚBLICA DOMINICANA TRAS ESCÁNDALO DE CORRUPCIÓN
En un golpe inesperado a la cooperación antidrogas, Estados Unidos cerró inmediatamente las operaciones de su agencia antinarcóticos (DEA) en República Dominicana. La decisión, anunciada por la embajadora estadounidense Leah Campos, responde a presuntas irregularidades que comprometen "la confianza pública".
La medida sacude las estrategias conjuntas contra el narcotráfico en el Caribe, una región clave para el trasiego de cocaína hacia territorio estadounidense. Campos, en un mensaje contundente publicado en redes sociales, advirtió que no tolerará "ni siquiera la percepción de corrupción" dentro de su misión diplomática.
Fuentes cercanas al Departamento de Estado sugieren que el cierre podría estar vinculado a investigaciones internas sobre conductas indebidas, aunque no se han revelado detalles específicos. La DEA mantiene una presencia activa en Latinoamérica, donde colabora con gobiernos locales en operativos contra carteles internacionales.
Este movimiento ocurre en un contexto crítico: bajo la administración de Joe Biden, EE.UU. enfrenta una crisis sin precedentes por el consumo de opioides, con más de 100,000 muertes anuales por sobredosis. República Dominicana, por su parte, es considerada un punto estratégico para el tráfico de drogas hacia Europa y Norteamérica.
El cierre temporal de la oficina plantea interrogantes sobre el futuro de las operaciones antidrogas en la región. Autoridades dominicanas aseguran que continuarán los operativos conjuntos con otras agencias estadounidenses, aunque analistas advierten posibles vacíos en la inteligencia compartida.
La embajada no ha especificado cuándo reanudará las actividades de la DEA en el país, dejando en suspenso una colaboración que data de décadas. Mientras, el Gobierno dominicano evita pronunciamientos públicos, en un silencio que muchos interpretan como cautela ante un escenario diplomático delicado.








