Los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set, comparecieron este viernes en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, en medio de un fuerte operativo de seguridad. La audiencia tuvo como objetivo revisar una solicitud de contraperitaje presentada por su defensa, en el marco del proceso judicial por el colapso del techo del establecimiento en abril de 2025, que dejó más de 200 muertos. Este caso, considerado uno de los más graves en la historia reciente del país, sigue generando expectativa nacional.
La tragedia ocurrió durante una noche de fiesta en el emblemático centro nocturno, ubicado en Santo Domingo. Según las investigaciones del Ministerio Público, el colapso se habría originado por una “grave negligencia” en el mantenimiento de las instalaciones, que operaban bajo condiciones inseguras desde hacía años. Los propietarios enfrentan cargos relacionados con la falta de cumplimiento de normas de seguridad y construcción.
El juicio preliminar, inicialmente programado para marzo, fue pospuesto debido a un error administrativo del juez a cargo del caso, quien no notificó correctamente la acusación a todas las partes involucradas. Este retraso ha mantenido en vilo a las familias de las víctimas, quienes exigen justicia y una resolución pronta.
Durante la comparecencia de este viernes, un contingente policial se desplegó alrededor del Palacio de Justicia para garantizar el orden. Los hermanos Espaillat llegaron acompañados de su equipo legal, en medio de un clima de tensión. La solicitud de contraperitaje busca cuestionar los hallazgos de las investigaciones iniciales, lo que podría prolongar aún más el proceso.
El caso ha puesto en evidencia las fallas en la regulación de establecimientos públicos en el país, generando un debate nacional sobre la necesidad de fortalecer las normativas de seguridad. Autoridades han señalado que este proceso podría sentar un precedente para futuras responsabilidades en casos similares.
El próximo paso en el proceso judicial será la evaluación de la solicitud de contraperitaje, cuya resolución podría influir en el curso del juicio. Mientras tanto, la sociedad sigue atenta a los desarrollos de un caso que ha marcado un antes y un después en la historia de Santo Domingo.
