Un dron ucraniano fue derribado esta madrugada mientras intentaba atacar la central nuclear de Novovoronezh, en Rusia, a 500 kilómetros al sur de Moscú. El impacto ocurrió contra una torre de enfriamiento del sexto reactor, según informaron las autoridades rusas. Afortunadamente, no hubo daños graves ni víctimas, aunque la explosión dejó una marca oscura en la estructura.
El incidente fue confirmado por Rosenergoatom, la división energética de la agencia nuclear rusa, a través de un comunicado en Telegram. La entidad aseguró que el fondo radiactivo en la zona se mantiene en niveles normales y que el funcionamiento de la central no se vio afectado. Actualmente, tres reactores están en operación, mientras que el séptimo se encuentra en reparación.
En las redes sociales rusas y ucranianas circularon imágenes de la marca dejada por el dron en la torre de enfriamiento. Este evento se suma a una serie de tensiones entre ambos países relacionadas con ataques a instalaciones nucleares. La semana pasada, el presidente ruso, Vladímir Putin, acusó a Ucrania de llevar a cabo un "juego peligroso" al atacar infraestructuras nucleares, incluyendo la central de Zaporiyia, bajo control ruso desde marzo.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha denunciado en varias ocasiones que Rusia bombardea la central de Zaporiyia, algo que Putin ha calificado como "disparate". Este nuevo incidente ocurre meses después de que Rusia denunciara otro ataque ucraniano con drones contra la central nuclear de Kursk, donde un reactor tuvo que reducir su capacidad al 50 % tras el impacto.
El uso de drones en estos ataques ha elevado las tensiones entre ambos países, especialmente en torno a instalaciones nucleares, lo que genera preocupación internacional por posibles riesgos radiactivos.





