Los Dodgers de Los Ángeles aplastaron a los Rojos de Cincinnati con un contundente 7-0 en un partido donde brillaron tanto el bateo como el pitcheo. Con esta victoria, el equipo se afianzó en el primer lugar de la División Oeste de la Liga Nacional, aprovechando un tropiezo de los Padres ante los Marineros.
El joven Andy Pagés fue la estrella ofensiva del encuentro. El bateador conectó dos jonrones frente al lanzador Hunter Greene, uno en el tercer inning para abrir el marcador y otro en el quinto con un compañero en base. Pagés terminó la noche con un impresionante récord de 4-4, contribuyendo directamente a cinco de las siete carreras de su equipo. Este fue su segundo juego con múltiples cuadrangulares en su carrera en las Grandes Ligas.
En el montículo, Emmet Sheehan tuvo la mejor actuación de su carrera. El lanzador completó siete entradas sin permitir carreras, logró 10 ponches y solo permitió tres hits. Sheehan demostró un dominio absoluto, alcanzando un récord personal de 19 swings fallidos y consolidándose como una pieza clave en la rotación de los Dodgers.
El mánager del equipo elogió el rendimiento de sus jugadores tras el partido. “Hoy todo salió como lo planeamos: bateo oportuno, defensa sólida y un pitcheo dominante”, dijo. “Pagés sigue demostrando que puede marcar la diferencia en partidos importantes, y Sheehan dio un gran paso en su desarrollo”.
Con esta victoria, los Dodgers tomaron una ventaja de un juego en la división, reforzando sus aspiraciones de liderar la liga en la recta final de la temporada.





