La comunidad de Las Galeras, en Samaná, sigue luchando contra la falta de acceso estable al agua potable, a pesar de los esfuerzos realizados por las autoridades locales. Este problema afecta no solo a los residentes, sino también a los comerciantes y turistas, poniendo en riesgo la actividad económica y la calidad de vida en uno de los destinos más visitados de la provincia.
El director provincial del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), Miguel Moya, ha trabajado en la reparación de averías en puntos clave. Sin embargo, las fallas persisten, lo que ha generado un llamado urgente al director ejecutivo de INAPA, Wellington Arnaud, para que intervenga y garantice un suministro adecuado y continuo de agua.
Los residentes y comerciantes han expresado su preocupación, subrayando la necesidad de una solución rápida y eficaz. La falta de agua no solo causa incomodidades diarias, sino que también afecta negativamente a los negocios locales y al turismo, uno de los pilares económicos de la zona.
Aunque se han realizado algunos avances, la comunidad espera que las autoridades tomen medidas más contundentes para resolver el problema de manera definitiva. La situación requiere atención inmediata para evitar mayores perjuicios y devolver la estabilidad a Las Galeras.
En resumen, la falta de agua potable en Las Galeras sigue siendo un desafío crítico que demanda una respuesta rápida y efectiva por parte de las autoridades competentes. La comunidad confía en que se tomarán las medidas necesarias para garantizar un suministro constante y mejorar la calidad de vida de todos los afectados.

