La colaboración judicial se ha convertido en una herramienta clave para desenmascarar casos de corrupción en la administración pública. A través de las llamadas "delaciones premiadas", el Ministerio Público ha logrado avanzar en investigaciones contra exfuncionarios y militares, tanto de gobiernos pasados como de la actual administración. Sin embargo, esta práctica ha generado polémica, ya que muchos de los implicados conservan parte del dinero robado a cambio de su colaboración.
Uno de los casos más recientes es el caso Senasa, donde figuran como principales colaboradores Cinty Acosta Sención, el empresario Eduardo Read Estrella y José Ortiz Giráldez. Estos personajes son clave en un entramado de corrupción que involucra alrededor de 15,000 millones de pesos en la ARS estatal. Ortiz Giráldez, además de ser el principal recaudador del exdirector de Senasa, Santiago Hazim, también negoció su libertad en el caso Calamar. Según los expedientes, habría recibido más de 1,650 millones de pesos en sobornos, de los cuales se quedó con un 10%, equivalente a más de 104 millones de pesos.
Gracias a su colaboración, tanto Acosta Sención como Read Estrella evitaron la prisión preventiva y fueron enviados a sus hogares bajo arresto domiciliario. Esta modalidad ha sido criticada por algunos sectores, que consideran que los delatores reciben un trato preferencial a cambio de información.
Otro caso destacado es el del mayor del Ejército Raúl Alejandro Girón Jiménez, quien firmó un acuerdo con el Ministerio Público para revelar detalles sobre la operación Coral–Coral 5G, que desmanteló una red de corrupción. En la misma situación se encuentran el empresario Ramón Emilio Jiménez Collie (Mimilo) y Fernando Crisóstomo Herrera, quienes devolvieron al Estado más de 1,816 millones de pesos y otros bienes tras negociar con las autoridades.
Las delaciones en el país tomaron relevancia en 2017, con el acuerdo entre el Ministerio Público y la constructora Odebrecht. La empresa admitió haber pagado 92 millones de dólares en sobornos a funcionarios dominicanos y se comprometió a devolver 184 millones de dólares a cambio de que sus ejecutivos no fueran procesados y testificaran contra los imputados. Entre los principales procesados figuran el empresario Ángel Rondón, Tommy Galán, el exministro de Obras Públicas Víctor Díaz Rúa y el actual ministro Andrés Bautista, quien finalmente fue exonerado.
En resumen, las delaciones premiadas se han convertido en una estrategia fundamental para combatir la corrupción, aunque su uso ha generado debates sobre la justicia y la impunidad. Mientras algunos ven en ellas una forma efectiva de desmantelar redes delictivas, otros cuestionan si este método premia a quienes cometieron actos ilícitos.





