Santo Domingo vibra con el espíritu navideño mientras miles se preparan para viajar al interior
Santo Domingo se llena de movimiento y emoción mientras cientos de familias se alistan para dejar la ciudad y reunirse con sus seres queridos en el interior del país. Desde las primeras horas del día, las paradas de autobuses y terminales muestran un ambiente festivo, con maletas, cajas y víveres que delatan el inicio de la gran migración navideña.
En puntos clave como el kilómetro 9 de la autopista Duarte, la 27 de febrero y el puente Duarte, el flujo de pasajeros ha aumentado considerablemente. Familias completas, estudiantes y trabajadores hacen fila con prisa, ansiosos por llegar a tiempo a las celebraciones familiares. "Uno sale con tiempo porque después esto se pone imposible", comenta una mujer mientras vigila una neverita portátil lista para el viaje.
Los choferes y cobradores confirman que este es el inicio del pico de la temporada. Como cada año, las salidas hacia el Cibao, el Sur y el Este se intensifican para cubrir la demanda. "Desde hoy se siente que llegó diciembre de verdad", dice un conductor con más de 20 años de experiencia.
El bullicio en las terminales es constante. Altavoces anuncian salidas, familias se despiden rápidamente y niños duermen sobre las maletas mientras los vendedores ambulantes aprovechan para ofrecer café, empanadas y dulces típicos. Aunque la ciudad sigue su ritmo habitual, en las paradas el tiempo parece avanzar más rápido.
Entre el calor, el ruido y la expectativa, se repite la misma escena de cada diciembre: dominicanos que dejan el asfalto de la capital para disfrutar del patio de casa, los abrazos pendientes y el aroma de la comida recién hecha. En las paradas, la Navidad ya llegó.





