Residentes y conductores enfrentan un infierno diario en la carretera Bienvenido-Haina debido al severo deterioro de la vía, que se ha convertido en un peligro constante para todos los usuarios.
La carretera que conecta el batey Bienvenido, en Manoguayabo, con el municipio de Haina, está en un estado deplorable. Un tramo de dos kilómetros se ha vuelto prácticamente intransitable, con baches enormes y falta de mantenimiento. La situación ha generado indignación entre los residentes y conductores, quienes exigen una solución urgente.
El abandono de esta vía es evidente. Años sin intervención por parte de Obras Públicas han dejado la carretera en condiciones peligrosas. Los conductores se ven obligados a manejar a paso de tortuga y realizar maniobras arriesgadas para evitar los baches. Además, la falta de señalización y poca iluminación agravan el problema, especialmente de noche o en condiciones de baja visibilidad.
El puente sobre el río Manoguayabo, que forma parte de esta ruta, también está en mal estado. Sin barandillas ni señalizaciones, representa un riesgo adicional, sobre todo para los niños que lo cruzan para ir a la escuela. Los residentes han denunciado el deterioro progresivo de esta estructura, que es frecuentada por camiones pesados que evaden el pago de peajes.
La situación ha llegado a un punto crítico. Los daños a los vehículos son constantes, generando gastos inesperados para transportistas y particulares que dependen de esta vía. Además, la acumulación de basura en la zona empeora el panorama, convirtiendo el área en un foco de contaminación y peligro.
Los residentes y conductores exigen una pronta respuesta de las autoridades. La Alcaldía de Santo Domingo Oeste y el Ministerio de Obras Públicas deben priorizar la intervención en este tramo crítico para garantizar la seguridad de los cientos de personas que lo usan a diario.
Mientras tanto, la comunidad sigue sufriendo las consecuencias de un problema que parece no tener fin. La carretera Bienvenido-Haina es un claro ejemplo de abandono y falta de atención por parte de las autoridades, dejando a los ciudadanos en una situación de vulnerabilidad constante.





