El Ministerio Público presentó este lunes más de 300 elementos de prueba contra los hermanos Espaillat, solicitando formalmente apertura a juicio por la tragedia en la avenida Independencia.
La justicia dominicana dio hoy un paso determinante en el caso que sacudió la avenida Independencia. Durante la audiencia preliminar, el Ministerio Público desplegó una artillería legal sin precedentes, compuesta por 343 elementos probatorios que buscan demostrar la responsabilidad de los hermanos Espaillat en un incidente que terminó en tragedia. La acusación es letal: homicidio involuntario y golpes y heridas graves producto de negligencia operativa.
El desglose de la evidencia es abrumador: 84 pruebas testimoniales, 35 periciales y 40 documentales, sumadas a 179 actuaciones procesales que blindan el expediente. Ante este escenario, la fiscalía no solo pidió el auto de apertura a juicio, sino que exigió mantener la inmovilización de cuentas bancarias y la prohibición de traspaso de bienes, asegurando que los imputados no puedan evadir sus responsabilidades económicas y penales.
“Estamos ante una pieza acusatoria robusta que no deja margen al error; la cantidad de testimonios y peritajes técnicos confirman que hubo una violación flagrante a los protocolos de seguridad”, afirmó un experto legal cercano al proceso. Los imputados enfrentan cargos bajo los artículos 319 y 320 del Código Penal, los cuales tipifican las consecuencias de la imprudencia y la falta de cuidado en establecimientos públicos.
El conflicto legal se centra en la operación del negocio propiedad de los Espaillat, donde la presunta falta de controles derivó en las víctimas que hoy claman justicia. Ante la complejidad del caso, el juez Raymundo Mejía ha decidido extender el calendario de audiencias hasta el próximo 20 de abril, garantizando que cada prueba sea evaluada con rigor.
El destino de los hermanos Espaillat pende de un hilo, mientras las familias de las víctimas esperan que esta montaña de pruebas se traduzca en una condena ejemplar que marque un precedente en la seguridad comercial del país.



