Justicia pospuesta: familiares de víctimas del Jet Set abandonan tribunales entre lágrimas tras nuevo aplazamiento
La audiencia preliminar contra Antonio y Maribel Espaillat, dueños de la polémica discoteca Jet Set, fue suspendida hasta el próximo lunes 16 de marzo, dejando a familiares de las víctimas frustrados y visiblemente afectados. El tribunal alegó "cuestiones logísticas" para el retraso, mientras los afectados abandonaron el lugar con dolor y reclamos de justicia.
El caso, que ha conmocionado al país, gira en torno a las acusaciones de negligencia contra los propietarios del establecimiento, vinculado a un trágico incidente que costó varias vidas. Autoridades judiciales confirmaron que el proceso seguirá su curso, pero el aplazamiento ha reavivado las críticas sobre la eficiencia del sistema.
Testigos describieron escenas desgarradoras fuera del juzgado: madres abrazando fotos de sus hijos, padres con pancartas exigiendo responsabilidades y abogados de las familias advirtiendo que no permitirán más dilaciones. "Esto no es justicia, es burla", gritó una mujer entre sollozos, mientras los acusados abandonaban el recinto sin hacer declaraciones.
El Jet Set había sido señalado previamente por irregularidades en permisos y medidas de seguridad, según informes de inspección municipal. Sin embargo, permaneció operando hasta la tragedia que lo colocó en el centro del escándalo. Fuentes cercanas al caso sugieren que la defensa de los Espaillat podría argumentar fallas en las investigaciones iniciales.
El Ministerio Público mantiene silencio sobre detalles específicos, pero asegura que "todos los plazos se cumplirán". Mientras, colectivos ciudadanos planean movilizaciones para presionar por celeridad, en un caso que ha expuesto grietas en la regulación de locales nocturnos.
Con la nueva fecha fijada, la presión sobre el sistema judicial aumenta. Los familiares prometen no ceder: "Volveremos el lunes, y todos los días que hagan falta", afirmó el portavoz de un grupo de afectados. La próxima audiencia podría definir el rumbo de un proceso que ya se ha convertido en símbolo de la lucha contra la impunidad.




