Los apagones prolongados en Sabana Perdida, Santo Domingo Norte, han convertido las calles en un campo abierto para los delincuentes. Vecinos denuncian que los cortes de luz, cada vez más frecuentes, son aprovechados por criminales para robar sin temor a ser detenidos, mientras la falta de patrullaje policial agrava la situación.
En los últimos días, las interrupciones eléctricas han dejado a gran parte del sector en completa oscuridad. Los residentes aseguran que los delincuentes actúan con total impunidad, aprovechando la falta de iluminación y la ausencia de autoridades. “Ayer le arrebataron un celular a una joven. Los delincuentes están a sus anchas”, relató Ángel Peguero, un vecino de la zona.
La situación ha generado una creciente sensación de inseguridad entre los habitantes. Muchos se sienten abandonados por las autoridades, tanto por la falta de respuesta de la empresa eléctrica EDEESTE como por la escasa presencia policial. “La luz es un caos aquí. Estamos huérfanos de autoridades”, expresó Eddy Sánchez, otro residente afectado.
Los comunitarios exigen una intervención urgente del Gobierno para solucionar los problemas de electricidad y aumentar la vigilancia en la zona. Mientras tanto, viven con el miedo constante de ser las próximas víctimas en su propio barrio. La delincuencia, dicen, está arropando el sector, y sin medidas concretas, la situación solo empeorará.





