El presidente Luis Abinader se convirtió este miércoles en el primer ciudadano dominicano en recibir el nuevo pasaporte electrónico, marcando el inicio oficial de la implementación de este documento de alta seguridad en el país. El acto tuvo lugar en la nueva sede de la Dirección General de Pasaportes (DGP), ubicada en la avenida John F. Kennedy de Santo Domingo, donde el mandatario completó el proceso de captura de datos biométricos.
El nuevo pasaporte, que incorpora tres niveles de seguridad avanzados, posiciona a República Dominicana entre los menos de 40 países del mundo que cuentan con esta tecnología. El documento, diseñado para prevenir fraudes y facilitar la movilidad internacional, incluye más de 130 medidas de protección, como tintas invisibles, microtextos e imágenes ópticamente variables. Además, cumple con las recomendaciones de la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI).
La vigencia del pasaporte será de 10 años para adultos y cinco años para menores de edad, siguiendo las mejores prácticas internacionales. Según Lorenzo Ramírez, director general de Pasaportes, el proceso de emisión será gradual y ordenado, comenzando con ciudadanos cuyos documentos estén próximos a vencer o sean solicitados por primera vez. A partir del 15 de enero, se abrirán citas para el público en general, mientras que el enrolamiento biométrico iniciará el 19 de febrero.
La DGP también anunció la incorporación de nuevos servicios, como un sistema de courier opcional para la entrega del pasaporte en domicilios y un servicio de repatriación que cubre hasta 9,000 dólares en caso de fallecimiento de ciudadanos en el exterior. Estas medidas buscan reducir costos y agilizar trámites para los dominicanos tanto dentro como fuera del país.
Durante la transición, el pasaporte electrónico coexistirá con el actual documento mecánico hasta que se complete la renovación masiva. Además, se han iniciado capacitaciones técnicas y de seguridad para el personal de la DGP y los cuerpos militares encargados de los controles migratorios.
Este avance tecnológico representa un hito en la modernización de los sistemas de identificación del país y fortalece la seguridad de los documentos de viaje dominicanos, alineándolos con los estándares internacionales más exigentes.





