El nuevo Código Penal de la República Dominicana ha sido aprobado por el Congreso tras más de 20 años de debate y revisiones. Ahora, el proyecto enfrenta su último desafío: la decisión del presidente Luis Abinader, quien podría promulgarlo o devolverlo para modificaciones. Este paso marca un momento crucial en la historia legislativa del país.
El proyecto, que ha pasado por numerosas revisiones en el Poder Legislativo, fue aprobado por el Senado con 26 votos a favor de los 27 presentes. La pieza legislativa, que lleva más de 25 años en estudio, ha sido objeto de intensas discusiones, especialmente por la exclusión de las "tres causales" que permitirían el aborto, un tema que generó controversia en el pasado.
En 2014, el entonces presidente Danilo Medina devolvió el proyecto al Congreso por incluir la penalización del aborto. Anteriormente, en 2006, el presidente Leonel Fernández también lo rechazó por inconsistencias con el Código Procesal Penal. Esta vez, el nuevo Código Penal ha logrado el consenso necesario para su aprobación, aunque sin abordar el polémico tema del aborto.
El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, expresó su satisfacción por la aprobación del proyecto, destacando que este nuevo Código Penal representa un avance significativo en la transformación del sistema penal dominicano. La reforma incluye nuevas tipificaciones de delitos como terrorismo, sicariato, feminicidio y daños con sustancias químicas, entre otros. Además, establece sanciones más robustas para delitos graves y busca garantizar una justicia más efectiva y equitativa.
Ahora, la atención se centra en el presidente Abinader, quien tiene la última palabra sobre el futuro de este proyecto. Su decisión determinará si el nuevo Código Penal se convierte en ley o si regresa al Congreso para más ajustes. Este momento histórico podría marcar un antes y un después en la legislación penal dominicana.





