El gobierno dominicano ha dado un paso histórico hacia la transparencia y eficiencia en la gestión pública con la aprobación de un nuevo reglamento que reforma las contrataciones del Estado. El presidente Luis Abinader firmó este miércoles el Decreto 52-26, que establece normas más estrictas para garantizar que los recursos públicos se manejen con responsabilidad y claridad. Este cambio busca eliminar prácticas de abuso y falta de control que han persistido durante décadas.
En un acto celebrado en el Palacio Nacional, Abinader destacó que todas las instituciones estatales deberán ajustarse obligatoriamente al nuevo marco normativo. La medida, respaldada por ministros, directores generales y órganos de control, tiene como objetivo fortalecer la planificación, mejorar la competencia y promover una cultura de prevención en la administración pública. “No buscamos paralizar al Estado, sino hacerlo más eficiente y confiable”, afirmó el mandatario.
El nuevo reglamento alinea a República Dominicana con estándares internacionales de gobernanza y competitividad, asegurando que las normas permanezcan más allá de los cambios de gobierno. Abinader subrayó que el verdadero cambio radica en un Estado que funciona con reglas claras y permanentes, donde las decisiones dejan rastro y pueden ser verificadas en cualquier momento. “Este Gobierno ha apostado a que las instituciones sean más fuertes que las personas”, agregó.
La implementación del reglamento será gradual y contará con el acompañamiento del gobierno para capacitar a funcionarios y proveedores. Carlos Pimentel, director general de Contrataciones Públicas, destacó que la transparencia ya no es solo un discurso, sino una política pública con resultados concretos. Además, resaltó el papel de la Procuraduría General y la Unidad Antifraude para garantizar la legalidad y rendición de cuentas.
Este nuevo marco normativo promete elevar los estándares de la gestión pública, brindar mayor seguridad jurídica y asegurar que las contrataciones respondan al interés general. Con esta reforma, República Dominicana avanza hacia un sistema moderno y confiable que prioriza el bienestar ciudadano sobre intereses particulares.

