El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, ha declarado que la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento del Estado de Derecho son los pilares fundamentales de su gobierno. Durante su discurso de Rendición de Cuentas ante la Asamblea Nacional, Abinader reiteró que en su administración no hay intocables ni privilegios frente a la ley, destacando las reformas judiciales y la creación de nuevas instituciones para combatir la impunidad.
Abinader subrayó que su gobierno ha realizado cambios estructurales en el sistema de justicia, incluyendo la reforma del Código Penal y del Código Procesal Penal, para fortalecer la capacidad de investigar y sancionar delitos. También mencionó la creación del Ministerio de Justicia, cuyo objetivo es garantizar la separación de poderes y permitir que el Ministerio Público se concentre en su labor esencial: perseguir el delito.
El mandatario fue categórico al afirmar que la corrupción no será tolerada bajo ninguna circunstancia. "En este gobierno no existen intocables. No existen protegidos. No existen excusas. Nadie está por encima de la ley", aseguró. Además, destacó que su administración ha actuado de manera inmediata ante casos de corrupción, incluso en instituciones sensibles como SeNaSa, enviando los casos al Ministerio Público para su investigación sin interferencias.
En términos de resultados, Abinader señaló que la República Dominicana ha mejorado significativamente en diversos índices internacionales relacionados con la transparencia y la eficacia gubernamental. El país avanzó 37 posiciones en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional y mejoró en el Índice de Efectividad del Gobierno del Banco Mundial, entre otros.
El presidente también reafirmó su compromiso con la recuperación de fondos públicos robados, asegurando que los responsables no solo enfrentarán la justicia, sino que también devolverán lo sustraído. "Los culpables tendrán que devolver hasta el último peso de lo robado", afirmó, destacando el trabajo del equipo de recuperación del patrimonio público.
Abinader concluyó su discurso con un mensaje firme: "Que nadie tenga dudas: este gobierno no retrocede, no negocia y no se rinde frente a la corrupción". Su compromiso con la honestidad y la transparencia, según dijo, es inquebrantable y está guiado por un deber moral hacia el país y sus ciudadanos.
La lucha contra la corrupción sigue siendo un tema central en la agenda de Abinader, y su discurso refleja un enfoque decidido para garantizar que los recursos públicos lleguen a quienes más los necesitan.
