La República Dominicana enfrenta una grave crisis en el acceso a medicamentos innovadores, según un informe reciente. Al menos 61 fármacos clave para tratar enfermedades graves aún no han sido aprobados por el Ministerio de Salud Pública, dejando a miles de pacientes sin tratamientos vitales.
El estudio, realizado por la Federación Latinoamericana de la Industria Farmacéutica (FIFARMA), revela que el país ocupa el último lugar en América Latina en disponibilidad de medicamentos innovadores. Entre 2014 y 2024, solo una molécula fue aprobada y cubierta por el Plan Básico de Salud (PBS-SISALRIL).
Además, 16 moléculas están disponibles de manera limitada, es decir, solo pueden obtenerse a través del Programa de Medicamentos de Alto Costo (DAMAC). Otras 16 solo están accesibles en el sistema de salud privado, lo que profundiza la desigualdad entre los pacientes.
El informe analizó enfermedades críticas como cáncer, problemas cardiovasculares, inmunológicos y neurológicos. Los resultados muestran que los avances científicos tardan más de cinco años en llegar a los pacientes latinoamericanos.
La Asociación Dominicana de Representantes, Agentes y Productores Farmacéuticos (ARAPF) ha pedido agilizar los procesos de aprobación para medicamentos ya avalados por agencias internacionales como la FDA de Estados Unidos o la EMA de Europa. También propuso un diálogo nacional entre autoridades, sector privado y sociedad civil para garantizar un acceso más equitativo a la salud.
El Programa de Medicamentos de Alto Costo ha crecido significativamente, pasando de 2,500 beneficiarios en 2020 a 7,400 en la actualidad. Sin embargo, el reto sigue siendo asegurar que los nuevos tratamientos lleguen a tiempo a quienes los necesitan.
En conclusión, la falta de aprobación de medicamentos innovadores está afectando gravemente a los pacientes dominicanos, quienes esperan años para acceder a tratamientos que podrían salvarles la vida o mejorar su calidad de vida.





