Cerca de 400 haitianos retornan voluntariamente a su país tras desalojo en República Dominicana
Unos 400 ciudadanos haitianos en situación irregular se preparan para regresar voluntariamente a su país este viernes, luego de que las autoridades dominicanas desmantelaran completamente la comunidad de Mata Mosquita, cercana a los populares destinos turísticos de Bávaro y Punta Cana.
La intervención, llevada a cabo por agentes de migración y militares durante los días martes y miércoles, incluyó la demolición total de las viviendas, construidas principalmente con materiales precarios como zinc y madera. Organizaciones de derechos humanos han calificado la acción como "arbitraria" e "ilegítima", ya que se realizó sin una orden judicial.
Santiago Molina, activista dominicano de derechos humanos, afirmó que el desalojo se ejecutó de manera repentina y sin previo aviso. Sin embargo, destacó que a los desplazados se les permitió salvar sus pertenencias antes de la demolición. Molina también explicó que es uno de los organizadores del retorno voluntario de los haitianos, el cual se realizará mediante autobuses alquilados por la Embajada de Haití en Santo Domingo.
Se desconoce el destino de otros haitianos desplazados tras la intervención, aunque se estima que en Mata Mosquita residían alrededor de 400 familias. Las autoridades mantienen presencia en la zona para evitar nuevos asentamientos.
Molina rechazó las versiones que describían a Mata Mosquita como un "nido de delincuentes", afirmando que en el lugar convivían pacíficamente haitianos y dominicanos. Esta narrativa, según él, fue difundida erróneamente en redes sociales y medios de comunicación.
El desalojo ocurre en medio de un amplio operativo iniciado por el Gobierno dominicano en octubre para deportar a haitianos indocumentados. Recientemente, las autoridades también comenzaron a detener a mujeres haitianas que acuden a hospitales dominicanos para dar a luz, una medida criticada por organizaciones internacionales como las Naciones Unidas y Amnistía Internacional.
El retorno voluntario de estos 400 haitianos marca un nuevo capítulo en la compleja relación entre ambos países, mientras continúa el debate sobre los derechos de los migrantes y las acciones de las autoridades dominicanas.





