El planeta sigue batiendo récords de calor, con el período 2023-2025 marcado como uno de los más calurosos de la historia, según un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Este aumento sostenido de las temperaturas ha intensificado fenómenos climáticos extremos, como ciclones devastadores y lluvias torrenciales, poniendo en alerta a gobiernos y comunidades en todo el mundo.
Los datos revelan que la temperatura media global superó en 1,48 °C los niveles preindustriales, consolidando una tendencia alarmante. Los últimos once años, desde 2015 hasta 2025, han sido los más cálidos jamás registrados. Aunque el fenómeno de La Niña aportó un ligero enfriamiento al inicio y final de 2025, no fue suficiente para contrarrestar el impacto acumulado de los gases de efecto invernadero.
Celeste Saulo, secretaria general de la OMM, destacó la urgencia de fortalecer los sistemas de alerta temprana para mitigar los efectos de estos eventos extremos. "El monitoreo riguroso del clima es esencial para garantizar que la información sea precisa y accesible para todos", afirmó.
El informe subraya que el calentamiento no solo afecta a la atmósfera, sino también a los océanos, lo que ha exacerbado la formación de ciclones tropicales de gran intensidad y olas de calor prolongadas. Estas condiciones han tenido un impacto directo en la agricultura, la infraestructura y la salud pública en diversas regiones.
Expertos advierten que, sin acciones concretas para reducir las emisiones, esta tendencia continuará agravándose. La comunidad internacional enfrenta el desafío de implementar medidas efectivas para frenar el calentamiento global y proteger a las poblaciones más vulnerables.
El informe de la OMM sirve como una llamada de atención urgente para gobiernos y ciudadanos, recordando que el tiempo para actuar es ahora.





