Un devastador terremoto de magnitud 7.4 sacudió Colombia, dejando más de un centenar de muertos, cientos de heridos y severos daños en infraestructuras clave del país sudamericano. Este evento, ocurrido en la zona de subducción entre las placas de Nazca y Sudamericana a 100 kilómetros de profundidad, ha encendido las alarmas en la República Dominicana, donde expertos advierten sobre la alta vulnerabilidad sísmica del territorio caribeño y la necesidad urgente de reforzar normas de construcción ante un posible evento de gran magnitud.
El terremoto en Colombia, aunque profundo y con menor impacto superficial que otros sismos recientes en la región, evidenció la fragilidad de las estructuras en áreas urbanas. Según reportes oficiales, ciudades como Cali y el Eje Cafetero enfrentaron colapsos de edificaciones y cortes en servicios esenciales. Este desastre ha puesto en el foco internacional las debilidades de los países con exposición sísmica frente a este tipo de fenómenos naturales.
En el caso de la República Dominicana, la situación es particularmente preocupante. La Dra. Claudia Hermoso Núñez, experta en ingeniería sísmica, recordó que el país lleva más de 80 años sin un evento telúrico de gran magnitud, superando el ciclo histórico de liberación de energía que suele ocurrir cada 50 a 80 años. “Esto significa que hay una acumulación de tensión en las placas tectónicas que podría liberarse en cualquier momento”, explicó la especialista en una entrevista reciente.
La República Dominicana se encuentra en una zona geológicamente activa, situada entre las placas Norteamericana y del Caribe. Estudios de microzonificación en el Distrito Nacional han identificado áreas como Los Prados y Las Praderas como particularmente vulnerables por la amplificación de ondas sísmicas en suelos blandos. Sin embargo, el mayor riesgo radica en las construcciones informales o aquellas edificadas sin supervisión técnica adecuada, incluso cuando cuentan con aprobaciones oficiales.
Los expertos han sido claros: no existen sistemas predictivos para terremotos. Las alertas sísmicas en dispositivos móviles solo funcionan segundos después de que el evento ha comenzado, lo que limita su utilidad para evacuaciones masivas. En caso de un sismo, las recomendaciones son específicas: si se está en un edificio y no se puede evacuar en menos de 10 segundos, es crucial buscar refugio en zonas seguras como muros de corte o áreas cercanas a elevadores y baños, formando el llamado “triángulo de la vida”.
Las autoridades dominicanas han llamado a reforzar las normas de construcción sismorresistente y a promover la concienciación ciudadana sobre cómo actuar ante un terremoto. El evento en Colombia sirve como un recordatorio dramático de la necesidad de preparación en una región históricamente expuesta a estos fenómenos naturales. Mientras tanto, el país caribeño sigue en alerta, consciente de que el próximo gran sismo podría ocurrir en cualquier momento.








