El caso de cuatro ciudadanos colombianos acusados de una serie de robos a mano armada en exclusivas zonas de Santo Domingo sigue generando titulares, tras un nuevo aplazamiento en su audiencia. El tribunal determinó posponer una vez más la decisión sobre las medidas de coerción contra los imputados, fijando la nueva fecha para el viernes 6 de noviembre. La razón: la necesidad de un intérprete para una de las víctimas, un ciudadano neerlandés que participa en el proceso como querellante.
Los hechos que llevaron a estos arrestos ocurrieron en los sectores Piantini y Naco, áreas residenciales y comerciales de alto nivel en el Distrito Nacional. Según informes de la Policía Nacional, los implicados estarían vinculados a varios robos violentos, incluyendo el intento de despojar a una víctima de un Rolex Cosmograph Daytona de oro de 18 quilates, entre otros objetos de valor. Durante el operativo en el que fueron detenidos, se incautaron una pistola calibre 9 milímetros, dos vehículos, una motocicleta y varios teléfonos celulares.
Los acusados, identificados como Fabio Nelson Herrera Bedoya, Carlos Andrés López Usuga, Víctor Alfonzo Salamanca Cruz y Diego Alexander Cetina Liberato, enfrentan cargos por su presunta participación en estos delitos. Sus defensores han solicitado en dos ocasiones previas más tiempo para preparar su estrategia legal, argumentando que sus representados no deberían permanecer en prisión preventiva mientras avanza el proceso.
Las denuncias de los vecinos de estas zonas exclusivas han sido clave en el desarrollo del caso. Varias víctimas han reportado incidentes violentos, lo que llevó a las autoridades a intensificar las investigaciones. Entre ellos, destaca un intento de asalto en la calle Andrés Julio Aybar, donde los sospechosos habrían intentado robar una cadena y otro reloj Rolex.
Este caso ha puesto bajo escrutinio la seguridad en las áreas más acomodadas de la capital dominicana, donde los robos a mano armada han sido motivo de preocupación creciente. Las autoridades aseguran que están reforzando los operativos para prevenir este tipo de delitos.
El próximo viernes, el tribunal deberá finalmente decidir si aplica medidas de coerción contra los cuatro imputados. Mientras tanto, el caso sigue siendo vigilado de cerca por la comunidad y las autoridades, en un contexto donde la seguridad ciudadana se ha convertido en un tema prioritario.









