La tasa de nacimientos de hijos de parturientas haitianas en República Dominicana ha experimentado una drástica caída del 37% al 24% en los últimos años, según datos revelados por el Servicio Nacional de Salud (SNS). Esta reducción, atribuida a las medidas de control migratorio implementadas desde abril de 2023, ha marcado un cambio significativo en la atención materna del país. Solo el año pasado, se registraron 16,500 partos menos de mujeres haitianas, lo que ha permitido una mayor atención a las pacientes dominicanas en las principales maternidades nacionales.
El doctor Martín Ortiz, director nacional de Materno Infantil y Adolescentes del SNS, explicó que antes de las medidas migratorias, los hospitales más importantes del país, como la Maternidad de Nuestra Señora de la Altagracia y la Maternidad San Lorenzo de los Mina, estaban saturados por la alta demanda de atención médica de mujeres haitianas. Hoy, sin embargo, estas instalaciones han vuelto a recibir a un mayor número de pacientes dominicanas, lo que refleja un reajuste en la distribución de los servicios de salud.
El gobierno dominicano ha endurecido sus controles fronterizos en los últimos años, lo que ha impactado directamente en la reducción de la migración haitiana. Esta política migratoria, sumada a la mejora en la infraestructura hospitalaria, ha permitido al SNS optimizar sus recursos y garantizar una atención más eficiente a la población local. Según Ortiz, el sistema de salud cuenta ahora con más de 200 hospitales y cerca de 2,500 unidades de atención primaria, todas en proceso de modernización para descongestionar los grandes centros médicos.
Además del tema migratorio, el país ha logrado avances significativos en la reducción de partos adolescentes. La tasa de nacimientos en menores de edad disminuyó en más de un 50% en el último año, pasando de 32,000 partos anuales en 2019 a solo 16,000 en 2023. Este logro se atribuye al fortalecimiento de las políticas de salud pública, que incluyen la creación de 39 unidades especializadas para la atención integral de adolescentes y campañas de prevención enfocadas en la educación sexual.
Por otro lado, la mortalidad infantil también ha registrado una disminución notable, gracias a la ampliación de unidades de cuidados intensivos neonatales y pediátricos, así como a la mejora en los procesos de vacunación. Ortiz destacó que los primeros 28 días de vida son cruciales para reducir las tasas de mortalidad, especialmente en casos de prematurez, que sigue siendo un desafío para el sistema de salud dominicano.
La reducción en la tasa de natalidad entre mujeres haitianas y adolescentes ha permitido al SNS reorientar sus esfuerzos hacia la atención de otros sectores vulnerables de la población. Este fenómeno, aunque positivo en términos de gestión sanitaria, también refleja una tendencia global hacia la disminución de la natalidad, que en el caso de República Dominicana se sitúa actualmente en 2.1 hijos por familia, frente a los 8 hijos promedio en Haití.
Los expertos prevén que estas tendencias continuarán influyendo en la configuración demográfica del país en los próximos años, mientras el gobierno busca equilibrios entre el control migratorio y la atención médica universal.




