El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha rechazado rotundamente la posibilidad de celebrar elecciones durante la guerra con Rusia, calificándolas como un "tsunami" que dividiría al país y debilitaría sus esfuerzos de defensa. El mandatario advirtió que cualquier proceso electoral en este momento sólo provocaría fracturas internas y pondría en riesgo la unidad nacional.
Zelenski respondió así a las presiones políticas, incluido el llamado del ex ministro de Defensa Mijailo Fedorov -una figura popular entre los jóvenes- quien recientemente sumó su voz a quienes exigen comicios. El presidente destituyó a Fedorov en julio, decisión que generó protestas callejeras.
A pesar de las críticas, el líder ucraniano defendió que se mantiene el derecho a manifestarse, pero insistió en que ahora "no podemos dividir al país en bandos". Subrayó que su prioridad es "poner fin a la guerra y preservar un Estado independiente y soberano".
El presidente descartó cualquier posibilidad electoral mientras continúen los ataques rusos, argumentando que sería imposible garantizar la participación segura de militares, civiles en el frente y millones de refugiados. Rusia, señaló, ni siquiera contempla un alto el fuego.
Zelenski solo consideraría elecciones en un escenario excepcional: sin bombardeos, con garantías para que voten los soldados y los ciudadanos desplazados. Hasta entonces, Ucrania mantendrá suspendidos los procesos democráticos para evitar lo que describe como una peligrosa división interna en pleno conflicto bélico.

