Al menos 73 personas han muerto y decenas de edificios han colapsado tras un terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia este lunes. Según las autoridades, el sismo, uno de los más fuertes registrados en el país en la última década, ha dejado una estela de destrucción en varias ciudades y ha sido sentido en países vecinos.
El temblor ocurrió cerca de San José del Palmar, en la costa del Pacífico colombiano, poco después de las 7:30 a.m. hora local. El Servicio Geológico Colombiano confirmó que este es el terremoto más potente en golpear al país en los últimos diez años. El impacto se extendió hasta Bogotá, ubicada a unos 150 millas de distancia, e incluso se sintió en Ecuador, Panamá y Venezuela, naciones que ya enfrentaron una tragedia similar en junio pasado, cuando dos sismos consecutivos dejaron miles de víctimas fatales.
Las imágenes que han emergido de las zonas afectadas muestran edificios derrumbados, calles bloqueadas por escombros y personas desesperadas buscando a sus seres queridos. Los equipos de rescate trabajan contra reloj para encontrar supervivientes entre los restos, mientras las autoridades intentan evaluar el alcance total de los daños.
Este terremoto ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de la región frente a los fenómenos naturales, especialmente en un momento en que varios países de América Latina aún se recuperan de desastres recientes. A medida que avanzan las labores de rescate, el número de víctimas podría aumentar, lo que convierte este suceso en una de las mayores tragedias enfrentadas por Colombia en los últimos años.

