Crisis humanitaria en Somalia: medio millón desplazados por sequía y violencia
La ciudad somalí de Baidoa, epicentro de una crisis humanitaria, lucha por atender a más de 500.000 desplazados en solo tres meses. La sequía extrema, combinada con violentos enfrentamientos, ha dejado a miles de familias sin alimentos, agua o atención médica, mientras las organizaciones humanitarias advierten de un colapso inminente.
Niños al borde de la muerte
Según Médicos Sin Fronteras (MSF), la mitad de los niños en Baidoa sufren desnutrición aguda, y uno de cada cuatro está en estado crítico. "Los menores de cinco años mueren por falta de vacunas y alimentos. Vemos brotes de difteria y sarampión", alerta Carmen Bernal, médica de MSF. Los hospitales han registrado un 78% más de ingresos infantiles que en 2023.
Sin comida ni agua
Más de un tercio de las familias sobrevive con una sola comida diaria, mientras las colas para conseguir agua duran hasta cinco horas. "La ciudad no está preparada para esta masiva llegada de personas", explica Hassan Ali, de Plan Internacional. La escasez de pozos agrava la crisis en una región donde la población se ha disparado.
EE.UU. corta la ayuda
La situación empeora tras la decisión de Estados Unidos de suspender la ayuda alimentaria a Somalia, acusando a funcionarios locales de desvío de recursos. Reena Ghelani, de Plan Internacional, advierte: "Si no actuamos ahora, repetiremos la hambruna de 2022, que mató a 70.000 personas". La falta de fondos obliga a las ONG a priorizar gastos en medio del caos.
Violencia y hospitales desbordados
Los combates entre fuerzas gubernamentales y rebeldes liderados por el ex presidente regional Abdiaziz Laftagareen han dejado al menos cuatro muertos y 70 heridos en Baidoa este mes. "Nuestros hospitales están al límite", denuncia Elshafie Mohamed, de MSF. La violencia aleja a las familias de la poca ayuda disponible, empujándolas a huir hacia otras zonas.
Con la temporada de lluvias fallida y la ayuda internacional en declive, Somalia enfrenta su peor crisis en años, mientras el mundo mira hacia otro lado.

