La Casa de Rusia en Alicante ha tardado tres días en responder a la publicación de documentos que revelan sus vínculos con Pravfond, una organización rusa bajo sanciones internacionales desde 2023. En un comunicado emitido desde Moscú, la organización acusa a los medios de difundir "mentiras descaradas" y utilizar "materiales hackeados por los servicios de inteligencia de EE.UU." Sin embargo, no aborda los detalles específicos de los documentos firmados por su presidente, Aleksándr Chepurnoy, que incluyen contratos y recibos de pagos tras la imposición de sanciones.
La respuesta de la Casa de Rusia asegura que las actividades de Pravfond cumplen con la ley europea. Además, critica a los gobiernos europeos, utilizando un lenguaje similar al empleado por los líderes rusos contra Ucrania. Afirma que los medios buscan "comprometer al fondo", expulsarlo del espacio europeo y evitar que los ciudadanos rusos en el exterior interactúen con ellos.
La organización también niega colaborar con servicios secretos y se compromete a apoyar a los millones de rusos en el extranjero que, según ellos, deben ocultar su respaldo a la "operación militar rusa en Ucrania". Sin embargo, no responde a las preguntas específicas planteadas por los medios.
Entre los documentos obtenidos por la investigación internacional, destaca un informe de 2023 en el que Chepurnoy detalla su objetivo de crear una red de periodistas y abogados leales a Rusia. También se jacta de haber coordinado campañas contra la OTAN y de haber bloqueado una exposición sobre los crímenes de guerra rusos en Mariúpol.
En resumen, la Casa de Rusia en Alicante se defiende con argumentos genéricos, pero no niega los hechos concretos revelados en los documentos. Su respuesta refleja el tono propagandístico habitual del gobierno ruso, mientras intenta justificar sus actividades en Europa.

