México: ¿Hospitalario o hipócrita? El país exige visa al 68% de las naciones del mundo
México, conocido por su fama de país hospitalario, aplica una de las políticas migratorias más restrictivas del planeta: exige visa a ciudadanos de 133 de los 195 países reconocidos por la ONU, según datos oficiales. La medida afecta principalmente a naciones africanas (50), seguidas de Medio Oriente y Asia (43), Oceanía (9), América (18) y Europa (8). Solo quedan exentos quienes tengan visa vigente de EE.UU., Canadá, Japón, Reino Unido o el espacio Schengen.
El contraste es llamativo: mientras los mexicanos critican férreamente las negativas de visa estadounidenses, su propio sistema migratorio ocupa el octavo puesto mundial en restricciones, superando a potencias como Corea del Sur y Reino Unido. Solo China, India y EE.UU. —que incluso pide fianzas de hasta $20,000 a solicitantes de 50 países— son más severos.
La polémica resurgió tras la reacción desproporcionada de un ciudadano mexicano —hijo de un expresidente— cuyo visado a EE.UU. fue revocado sin explicación. Expertos recuerdan que la visa es un privilegio, no un derecho, y ningún país está obligado a justificar su denegación. "Es incongruente indignarse cuando México actúa igual", señala un analista.
El caso revela una doble moral: aunque el discurso oficial promueve la apertura, la práctica burocrática es tajante. La excepción son los países "económicamente estratégicos", que gozan de acceso libre. Mientras, las quejas por trámites migratorios en consulados extranjeros contrastan con las largas filas en embajadas mexicanas.
La tensión migratoria podría escalar. Con elecciones clave en EE.UU. y México en 2024, el tema sigue en la agenda. Por ahora, la conclusión es clara: en materia de visas, la hospitalidad mexicana tiene límites marcados por intereses, no por cortesía.
