Los precios del petróleo alcanzaron su nivel más alto desde abril este viernes, en medio de tensiones crecientes en Medio Oriente tras un ataque con explosivos a un petrolero en el estratégico estrecho de Ormuz. El incidente, que involucró minas lapa colocadas desde una embarcación pequeña, avivó los temores de una escalada en el conflicto entre Occidente e Irán.
El crudo Brent subió un 2.4% hasta 117.64 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense cerró en 104.12 dólares, con ganancias mensuales superiores al 13%. La mezcla mexicana también repuntó casi un 3%, alcanzando 106.81 dólares.
El ataque al petrolero en Ormuz, principal ruta para el crudo del golfo Pérsico, marca el primer éxito conocido de este tipo de tácticas desde que comenzó la guerra encubierta de Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero. Aunque no se ha atribuido la autoría, el incidente ocurre en un contexto de elecciones legislativas en EE.UU. y estancamiento en las negociaciones nucleares con Teherán.
Expertos advierten que la situación podría empeorar. "Cualquier interrupción en el flujo de petróleo por Ormuz tendría un efecto inmediato en los precios globales", señaló Dennis Kissler, de BOK Financial. Mientras, Saul Kavonic, analista de MST Marquee, destacó que la combinación de inestabilidad geopolítica y fracaso diplomático mantiene al mercado en alerta máxima.
La zona, por donde pasa el 20% del suministro mundial de crudo, sigue siendo un polvorín con implicaciones para la economía global. Con reservas estratégicas en mínimos y una demanda aún resiliente, los analistas no descartan nuevos repuntes si las tensiones se agravan en las próximas semanas.








