Panamá se ha convertido en el epicentro mundial de la observación de aves gracias al Global Big Day (GBD), un evento que reunió a cientos de entusiastas para registrar la mayor cantidad de especies en 24 horas. Este sábado, el país no solo reforzó su posición como destino clave para el aviturismo, sino que también destacó el potencial económico y ambiental de esta actividad.
Cientos de personas recorrieron parques, bosques y comunidades rurales en busca de especies como el águila harpía, el ave nacional, y otras endémicas. El biólogo Guido Berguido, parte de la organización del evento, resaltó que el GBD no solo promueve la conservación, sino que también posiciona a Panamá como un líder global en aviturismo, una industria que mueve miles de millones de dólares.
El Ministerio de Ambiente de Panamá (Miambiente) destacó que solo en Estados Unidos la observación de aves genera más de 14.500 millones de dólares anuales. En Panamá, esta actividad impulsa el turismo sostenible, crea empleos y beneficia a comunidades locales y reservas naturales.
Previo al evento, 929 personas fueron capacitadas en el uso de plataformas como eBird y Merlin, lo que permitió organizar más de 20 grupos de observación en todo el país. En la edición de 2024, Panamá registró 585 especies, y este año espera superar esa cifra, compitiendo con Costa Rica, líder regional en estos eventos.
Panamá alberga 1.026 especies de aves, según la Lista de las Aves de Panamá 2024 de Audubon Panamá, incluyendo 177 migratorias como el Gavilán Aludo y la Reinita Protonotaria. Este censo global no solo valida información científica, sino que resalta el valor ecológico y económico de las aves.
Con su ubicación estratégica y diversidad de áreas protegidas, Panamá sigue consolidándose como un punto clave en las rutas migratorias de América, demostrando que la pasión por las aves puede ser un motor de desarrollo sostenible.











