Ola de saqueos y vandalismo sacude Europa: Comercios bajo ataque y autoridades desbordadas
Una creciente ola de violencia, saqueos y destrucción de bienes públicos y privados está sacudiendo varios países de la Unión Europea, con Francia, España, Italia y Bélgica como epicentros. Los disturbios, inicialmente vinculados a protestas políticas, ahora incluyen actos vandálicos organizados y saqueos masivos, incluso al margen de eventos deportivos.
En ciudades como Barcelona, los saqueos de comercios ya se habían registrado durante las protestas independentistas, pero en las últimas semanas, grupos bien organizados han priorizado el pillaje y la destrucción callejera con equipamiento especializado. Esto ocurre en un contexto de creciente impunidad, donde los tribunales son percibidos como laxos con los violentos.
Impunidad y caos
La situación se agrava por el progresivo desprecio hacia la autoridad en países como Francia y España, donde agresiones a policías, maestros, médicos e incluso alcaldes quedan frecuentemente sin castigo. En un caso emblemático, un delincuente multirreincidente en Barcelona logró acumular 34 condenas antes de ser encarcelado.
Sindicatos policiales denuncian que agresores que hieren a agentes o destrozan propiedad privada suelen quedar en libertad, mientras que narcotraficantes y alborotadores disparan morteros pirotécnicos contra las fuerzas del orden con mínimas consecuencias. En Francia, el alcalde de Alès tuvo que ser escoltado por la policía tras recibir amenazas de muerte de un grupo criminal.
¿Quién está detrás?
Las imágenes de los saqueos en Francia y España muestran a muchos participantes de origen extranjero. Expertos como el politólogo Jérôme Fourquet atribuyen el vandalismo al nihilismo de jóvenes excluidos, mientras que la antropóloga Florence Bergeaud-Blackler apunta a décadas de adoctrinamiento islamista que fomenta el rechazo a los valores occidentales.
Pese a las convocatorias en redes sociales, la mayoría de jóvenes precarios no se suma a estos actos, lo que plantea dudas sobre el perfil de los saqueadores. ¿Son delincuentes habituales o grupos radicalizados? Mientras las autoridades buscan responsables, la violencia sigue escalando, dejando a Europa frente a un desafío de seguridad sin precedentes.









