El Reino Unido se prepara para enfrentar el impacto económico de la escalada de tensiones en Oriente Medio, tras la advertencia de la ministra de Economía, Rachel Reeves, de que el conflicto entre Estados Unidos e Irán podría aumentar la inflación en los próximos meses. La funcionaria aseguró que el Gobierno británico está listo para apoyar una "acción coordinada" internacional para liberar reservas de petróleo y estabilizar los mercados de hidrocarburos.
Reeves hizo estas declaraciones en la Cámara de los Comunes, tras una reunión virtual con los ministros de Finanzas del G7. Aunque el encuentro no concluyó con un acuerdo definitivo, los líderes discutieron la posibilidad de liberar reservas estratégicas de petróleo como medida para contener el alza global de los precios del crudo, que ya superó los 100 dólares por barril.
La ministra subrayó que el impacto económico en el Reino Unido dependerá de la gravedad y duración del conflicto en Oriente Medio. Sin embargo, advirtió que los recientes acontecimientos probablemente ejercerán presión adicional sobre los precios en los próximos meses, lo que podría afectar aún más la estabilidad económica del país.
Además, Reeves pidió medidas para garantizar la seguridad de los buques que transitan por el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial, por donde circula el 20% del petróleo global. La zona ha sido escenario de varios ataques atribuidos a Irán, lo que ha aumentado las tensiones en la región.
La ministra también destacó que la economía británica cuenta con bases "sólidas" gracias a las políticas implementadas desde que el Partido Laborista asumió el poder en 2024. Entre estas medidas se incluyen la estabilización de las finanzas públicas, inversiones en infraestructura de defensa y seguridad energética, y reformas económicas que han reforzado la resiliencia del país.
En un gesto significativo, Reeves anunció que su cartera será responsable de financiar los costos adicionales de las operaciones militares británicas en Oriente Medio, en lugar del Ministerio de Defensa. Esto se hará a través de una "reserva especial", asegurando que las fuerzas armadas cuenten con los recursos necesarios en un momento crítico.
Con este enfoque, el Reino Unido busca mantener su estabilidad económica mientras se prepara para los desafíos que podría enfrentar en los próximos meses debido a la crisis internacional.















