Líbano hace historia al abolir la pena de muerte, convirtiéndose en el primer país de Oriente Medio en dar este paso
El Parlamento libanés aprobó este martes de manera definitiva la abolición de la pena de muerte, marcando un hito en la región de Oriente Medio. La nueva ley sustituye las condenas capitales por cadena perpetua o perpetua agravada, eliminando para siempre la posibilidad de ejecuciones judiciales.
El país árabe, que no realizaba una ejecución desde 2004, culmina así dos décadas de moratoria de facto con una reforma legal histórica. "El Líbano recupera su papel pionero en la región como defensor de los derechos humanos", declaró el ministro de Justicia, Adel Nassar, quien enfatizó que la medida "combate el asesinato sin recurrir al asesinato".
La votación casi fracasó el 16 de julio, cuando el bloque de las Fuerzas Libanesas abandonó la sesión parlamentaria. Sin embargo, tras reintroducirse con enmiendas este martes, el proyecto logró el respaldo mayoritario.
Reacciones internacionales: "Una victoria para la humanidad"
Amnistía Internacional calificó la decisión como "un triunfo para los derechos humanos". Heba Morayef, directora de la ONG para Oriente Próximo, destacó que convierte una "precaria suspensión" en una protección jurídica permanente. "Es el resultado de décadas de lucha de activistas libaneses contra un castigo cruel que afecta a los más vulnerables", añadió.
La organización exigió ahora que el gobierno conmute todas las sentencias de muerte pendientes y ratifique el tratado de la ONU contra la pena capital, adoptado en 1989. Además, pidió reformas para alinear el sistema judicial con los estándares internacionales.
Nassar aclaró que la abolición no implica indulgencia: "La prisión perpetua no es clemencia". El Líbano se une así a la tendencia global de abandonar la pena capital, en un gesto que podría influir en otros países de la región.

