La nueva estimación del precio del petróleo sacude los mercados globales mientras el conflicto en Medio Oriente sigue al rojo vivo. Goldman Sachs elevó drásticamente sus proyecciones, advirtiendo que el crudo Brent podría alcanzar picos de 140 dólares por barril si persisten las tensiones geopolíticas.
El banco de inversión ajustó su pronóstico para diciembre, aumentando la estimación del Brent de 90 a 105 dólares, mientras que el crudo estadounidense WTI pasaría de 81 a 94 dólares. Las previsiones a largo plazo también fueron revisadas al alza, con el Brent proyectado en un promedio de 88 dólares para 2027, frente a los 80 dólares previstos anteriormente.
Pero el escenario más alarmante contempla una escalada prolongada de los conflictos en Medio Oriente y Ucrania, lo que llevaría al Brent a promediar 130 dólares el próximo año, con picos de hasta 140 dólares. "El mayor riesgo son los ataques a buques petroleros y la infraestructura energética en una región ya inestable", señaló Goldman Sachs.
La incertidumbre geopolítica domina el mercado. Este lunes, el Brent retrocedió levemente a 111,84 dólares tras rumores de diálogo entre Irán y Qatar, pero los precios siguen cerca de máximos de seis meses. La atención está puesta en las elecciones legislativas de EE.UU. y una posible nueva escalada militar.
Argentina podría ser una de las grandes beneficiadas si los precios se mantienen altos. Con Vaca Muerta en pleno auge, el país alcanzó un récord de producción de 973.700 barriles diarios en septiembre. Las exportaciones energéticas se dispararon un 89% interanual, generando un superávit de 1.600 millones de dólares solo en septiembre.
Sin embargo, el petróleo caro es un arma de doble filo: mientras llena las arcas de las petroleras, también presiona los costos de las refinerías locales, lo que podría traducirse en naftas y gasoil más caros para los argentinos. La delicada ecuación entre ganancias exportadoras e inflación interna vuelve a estar sobre la mesa.








