La ola de calor en Europa comienza a ceder, pero el peligro persiste en varios países
La intensa ola de calor que ha azotado Europa durante los últimos días ha comenzado a disminuir en algunas zonas, como el noroeste de Francia, pero sigue causando estragos en otras partes del continente. Países como Hungría han activado la alerta naranja, mientras que Italia y España continúan lidiando con temperaturas extremas y el riesgo de incendios forestales.
En Francia, las temperaturas han bajado notablemente en la mitad noroeste, incluyendo París, después de haber alcanzado los 40 grados esta semana. Sin embargo, el sureste del país permanece en alerta naranja, con máximas de entre 32 y 38 grados en ciudades como Montpellier y Marsella. La ola de calor ha dejado al menos dos muertos, 300 personas atendidas en urgencias y 6.000 hogares sin electricidad.
En Hungría, el servicio meteorológico ha activado la alerta naranja para este jueves y viernes, con temperaturas que podrían alcanzar los 39 grados y batir récords históricos en Budapest y el sur del país. Para ayudar a la población, las empresas de transporte público están repartiendo agua en las paradas más concurridas.
Italia no se queda atrás, con una alerta roja emitida en 18 ciudades donde el calor supone un riesgo incluso para personas jóvenes y sanas. Alemania también enfrenta temperaturas cercanas a los 40 grados y restricciones de agua debido a la sequía.
En España, doce comunidades siguen en alerta por tormentas, lluvias o calor sofocante. Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura y Madrid están en alerta naranja, con máximas de entre 39 y 42 grados. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), hoy podría marcar el fin de la ola de calor en términos de intensidad y extensión. No obstante, el sur y el interior del país seguirán soportando temperaturas por encima de los 36 grados.
El riesgo de incendios forestales también está en su punto más alto. Cerca de 650 bomberos de 14 países europeos han sido desplegados en zonas de alto riesgo de España, Francia, Grecia y Portugal para apoyar a los equipos locales. En Grecia, un incendio en la isla de Creta ha obligado a evacuar a más de 5.000 personas, mientras que en Turquía otro incendio en la región de Esmirna ya se ha cobrado una vida.
Aunque el alivio térmico ya se siente en algunas zonas, el sur de Europa sigue en alerta. Las autoridades instan a la población a mantenerse hidratada, evitar actividades al aire libre en horas de mayor calor y estar atenta a las recomendaciones de seguridad.
En resumen, aunque la ola de calor comienza a perder fuerza, el peligro no ha pasado. Europa sigue en pie de lucha contra las altas temperaturas y sus consecuencias.

