EEUU reactiva la Doctrina Monroe con aliados de ultraderecha para frenar el avance de China en América Latina
Estados Unidos está reforzando su dominio en América Latina mediante una nueva estrategia que revive la Doctrina Monroe, ahora rebautizada como "Escudo de las Américas". El gobierno de Donald Trump busca consolidar un bloque político con gobiernos de ultraderecha como los de Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El Salvador) y Daniel Noboa (Ecuador) para contrarrestar la influencia china y rusa en la región, según evidencia un reciente video difundido por la Casa Blanca.
Brasil: el botín estratégico
El gigante sudamericano se ha convertido en el objetivo clave de Washington. Con un PIB de 2,2 billones de dólares —el más alto de la región— y vastas reservas de petróleo, litio y tierras raras, Brasil es vital para las cadenas de suministro globales. El 93% del niobio mundial, esencial para la industria aeroespacial, está en su territorio. Aunque el presidente Luiz Inácio Lula da Silva mantiene una postura moderada hacia EE.UU., su alianza con los BRICS y los vínculos comerciales con China lo convierten en un obstáculo para los planes estadounidenses.
Presión sin tibiezas
Washington no tolera márgenes de autonomía. Mientras líderes como Lula o Claudia Sheinbaum (México) buscan equilibrios diplomáticos, Trump exige sumisión total. El modelo a seguir es el de Milei, quien ha alineado su política exterior punto por punto con la Casa Blanca y aplica las reformas de ajuste que EE.UU. promueve en la región. "No hay negociación que satisfaga a un imperialismo que demanda obediencia absoluta", señalan analistas.
China: el rival en la sombra
El verdadero trasfondo es la pulseada geopolítica con Beijing. Proyectos como el megapuerto de Chancay (Perú) —clave para conectar Sudamérica con Asia— o el tren bioceánico en Brasil reflejan el avance chino. Mientras EE.UU. concentra inversiones tradicionales, China domina en minería y recursos críticos, con veinte veces más inversión que Washington en ese sector. La reciente imposición de aranceles brasileños, respaldada por China ante la OMC, exacerbó las tensiones.
Conclusión
El "Escudo de las Américas" no es solo una ofensiva contra el narcotráfico, sino una estrategia para frenar a China en lo que EE.UU. considera su patio trasero. Con Brasil en la mira y gobiernos aliados dispuestos a obedecer, la región enfrenta un nuevo capítulo de dependencia forzada bajo el paraguas de Washington.









