El gobierno de Qatar expresó este martes su esperanza de que Irán y Omán alcancen un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz, un punto crítico de tensión desde el inicio de la guerra en la región. Este acuerdo podría facilitar la reanudación de las negociaciones entre Teherán y Estados Unidos para un alto el fuego, según el portavoz del Ministerio de Exteriores qatarí, Majed al Ansari.
El funcionario destacó que Qatar, en su papel de mediador, busca "retomar el memorando de entendimiento" firmado entre EE.UU. e Irán en junio pasado, que posteriormente fue roto. Además, subrayó la importancia de evitar una escalada en la región y restaurar el diálogo entre las partes.
Irán cerró el paso por el estratégico estrecho de Ormuz en julio tras nuevos bombardeos estadounidenses en su territorio. Como respuesta, la República Islámica atacó objetivos estadounidenses en Medio Oriente. Teherán exige que EE.UU. ponga fin a la guerra, levante el bloqueo a sus puertos y le permita vender petróleo en mercados internacionales como condición para reabrir el estrecho.
Omán, país limítrofe con Ormuz, sigue negociando con Irán, que insiste en mantener el control del estrecho y cobrar tasas a los buques que lo crucen. Sin embargo, Estados Unidos se opone a esta medida, lo que mantiene el conflicto en un punto muerto.
En otro frente de la región, los rebeldes hutíes de Yemen atacaron con drones una refinería de Aramco en Jizán, en el suroeste de Arabia Saudita. Según los medios vinculados a los insurgentes, el ataque fue una respuesta a "la violación del espacio aéreo yemení" en zonas del norte de Yemen.
Este incidente se suma a una serie de ataques recientes contra infraestructuras petroleras sauditas cerca de la frontera con Yemen, evidenciando un aumento de las tensiones en el área. La tregua entre los hutíes y el gobierno yemení respaldado por Arabia Saudita, vigente desde 2022, terminó el mes pasado, reavivando un conflicto que ha dejado cientos de miles de muertos y una grave crisis humanitaria.
La situación en la región sigue siendo volátil, con múltiples focos de conflicto que amenazan la estabilidad y la seguridad energética global. Qatar, junto con otros actores internacionales, intenta mediar para prevenir una escalada mayor en un escenario ya de por sí complejo.








