Una entrenadora de 47 años y su madre de 83 han demostrado que mantenerse activo no requiere equipos costosos ni gimnasios, solo el cuerpo y un poco de constancia. Kate Nolte, especialista en fitness, diseñó una rutina sencilla para su madre, Suki, basada en el método Quick Minutes, que consiste en ejercicios diarios de ocho minutos utilizando solo el peso corporal. Esta práctica ha transformado la vida de Suki, quien ahora se siente más fuerte, flexible y segura de sí misma.
La rutina incluye ejercicios como saltos, movimientos de core, giros de tronco y marchas en el lugar, realizados durante un minuto cada uno. Kate enfatiza que la clave no es la intensidad, sino la constancia. "La movilidad no se trata de hacer esfuerzos extremos, sino de mantenerse activo todos los días", explicó.
Más allá del ejercicio físico, Suki mantiene una vida activa socialmente. Tras perder a su esposo, comenzó a jugar pickleball con amigos y sigue disfrutando de sus partidas de cartas, una tradición de más de 50 años. Además, lleva una dieta equilibrada rica en proteínas para mantener su masa muscular, incluyendo alimentos como huevos, yogur griego y carnes magras.
La historia de Suki y Kate no solo inspira a quienes buscan mantenerse saludables en la tercera edad, sino que también destaca la importancia de combinar actividad física, alimentación adecuada y conexión social. Recientemente, Suki incluso viajó a Japón con amigas, demostrando que la edad no es un límite para explorar nuevas experiencias.
Este ejemplo de vida activa y positiva es un recordatorio de que pequeños cambios en la rutina diaria pueden tener un gran impacto en la calidad de vida, independientemente de la edad.






